Toda actividad humana que propone realizarel cumplimiento de un destino implica un infinito, un lÃmite, sin más allá. Eso es lo que realiza quien dedica su vida a proteger a seres que son tan vivos, tan existenciales como nostros los humanos; me refiero a los que torpemente llamamos "animales" excluyendo de ese concepto a nuestra especie. Ellos nacen y ellos mueren, ellos duermen y ellos comen, ellos sienten y ellos piensan.
A cada instante nos muestran su memoria, exhiben su inteligencia miles de veces durante el dÃa resolviendo situaciones existenciales para vivir. En este concepto que expresamos está la esencia de la tarea que cumplimos minuto a minuto los trescientos sesenta y cinco dÃas del año de todos los años.
Este es nuestro único y último logro y propósito; y en esta página lo que deseamos es encontrar personas que nos acompañen en el mismo; cuidando, protegiendo y siendo amantes compañeros de esos semejantes que torpemente llamamos con desprecio animales.
Ser animal es haber nacido con un cuerpo y un espÃritu y esto es tan válido para la almeja como para el hombre.